|
EL CICLO DE VIDA DE UN MARSUPIAL EXTINTO |
|
|
|
|
Lunes, 23 de Agosto de 2010 10:26 |
|
El descubrimiento de una importante cueva australiana de 15 millones de años de antigüedad, que alberga huesos fósiles de animales antiguos, ha revelado casi todo el ciclo de vida de un gran marsupial prehistórico, parecido a un wombat, desde su etapa de lactante hasta su vejez.

En lo que es un hallazgo sin precedentes, un equipo de investigadores de la Universidad de Nueva Gales del Sur, en Sídney, Australia, ha desenterrado en el suelo de la cueva fósiles muy bien conservados del extinto marsupial Nimbadon lavarackorum, junto con los restos de otros animales antiguos.
Mediante la comparación de los cráneos de 26 individuos diferentes de Nimbadon que murieron en la cueva en distintas etapas de su vida, el equipo ha podido demostrar que las crías de la especie se desarrollaban en gran parte de la misma manera que los marsupiales actuales. Probablemente nacían después de sólo un mes de gestación y se arrastraban hasta la bolsa de la madre para completar allí su desarrollo inicial.
El equipo lo ha dirigido Karen Black, de la Escuela de Ciencias Biológicas, Terrestres y Medioambientales.
Al parecer, estos animales vieron truncadas sus vidas al caer a través de una entrada vertical de la cueva que la vegetación pudo ocultar. La caída en esta trampa natural hizo que estos animales, incluidas madres con crías en su bolsa, fallecieran en el acto, o, en caso de sobrevivir a la caída, acabaran muriendo por otras causas al no poder escapar de la cueva.
El techo y las paredes de la cueva fueron erosionados hace millones de años, pero el suelo de la misma todavía perdura. Los científicos sólo han comenzado a escarbar un poco en esa superficie, y es evidente que existen muchos más huesos, seguramente miles, sepultados en niveles más profundos de este depósito natural de restos óseos.
Scitech News |
|
LA RATA MAS GRANDE QUE HA EXISTIDO |
|
|
|
|
Miércoles, 11 de Agosto de 2010 10:33 |
|
En una investigación arqueológica en Timor Oriental, han sido desenterrados los huesos de la rata más grande que haya existido. Se calcula que el animal pesaba en vida unos 6 kilogramos. Difícilmente habría podido ser cazado por un gato actual, y de hecho habría puesto en apuros a muchos de estos felinos domésticos.

Las excavaciones en la caverna también sacaron a la luz los restos de un total de 13 especies de roedores, 11 de las cuales son nuevas para la ciencia. Ocho de las ratas pesaban un kilogramo o más.
“El Este de Indonesia es un punto caliente de la evolución de los roedores. Queremos que se preste atención internacional a los esfuerzos de conservación en esta zona”, subraya Ken Aplin de la CSIRO, en Australia.
Los roedores acogen hasta el 40 por ciento de la biodiversidad mamífera mundial, son un elemento clave en muchos ecosistemas, y resultan importantes para procesos como el mantenimiento de los suelos y la diseminación de semillas. "Mantener la biodiversidad de las ratas es tan importante como proteger las ballenas o las aves”, asevera Aplin.
La datación mediante carbono-14 muestra que la rata más grande de cuantas han existido sobrevivió hasta hace mil o dos mil años, junto con la mayoría de los otros roedores de Timor descubiertos durante las excavaciones. Sólo una de las especies más pequeñas encontradas sigue existiendo actualmente en Timor.
La isla de Timor está poblada por humanos desde hace unos 40.000 años, y ha sido común para la población autóctona cazar y comer ratas. Sin embargo, las extinciones de esas especies se produjeron en una época reciente en términos de historia natural.
Los investigadores creen que esto demuestra que la población humana de Timor vivía de manera sostenible en la isla, hasta hace unos mil o dos mil años. Los milenios previos de coexistencia entre humanos y esta fuente de comida implica que las extinciones de especies no son inevitables cuando una isla es colonizada por humanos. La tala a gran escala de árboles y demás vegetación con el fin de obtener tierras utilizables para la agricultura parece ser la causa más probable de esas extinciones. Y la magnitud de esa tala sólo pudo ser posible tras la introducción en la isla de herramientas de metal.
Cada una de las islas del sector oriental de Indonesia fue escenario de una evolución separada de roedores, lo que desembocó en colecciones de ratas exclusivas de cada isla. Aplin ha descubierto también 6 nuevas especies de rata en una cueva de la isla de Flores. Algunas de ellas quizá todavía existan en la isla, sin haber sido detectadas o identificadas como especies distintas a las conocidas.
CSIRO |
|
|
MOJOCERATOPS, NUEVA ESPECIE DE DINOSAURIO CON UN CRANEO MUY LLAMATIVO |
|
|
|
|
Lunes, 09 de Agosto de 2010 11:17 |
|
Nicholas Longrich descubrió una nueva especie de dinosaurio con un cráneo en forma de corazón, y ahora ha presentado los resultados de un estudio detallado sobre la bestia fósil, a la que se ha dado el nombre de Mojoceratops.

Longrich obtuvo el primer indicio de que había hallado una nueva especie en 2008, concretamente mientras estudiaba la colección de fósiles de dinosaurios del Museo Americano de Historia Natural, en Nueva York. Allí, se encontró con una estructura craneal distintiva que no coincidía con ninguna de las conocidas anteriormente.
Cuando estudió la parte frontal del cráneo, notó algunas diferencias con respecto a otras especies relacionadas, incluyendo cuernos más largos de lo habitual. Los viajes a otros museos en el oeste de Canadá le proporcionaron más ejemplos de diferencias y corroboraron que los rasgos no encajaban con los del resto de las especies conocidas. Los fósiles no se parecían a nada visto anteriormente.
El nuevo dinosaurio es uno de entre poco más de una docena de especies pertenecientes a una familia de ceratópsidos caracterizados por un cráneo rematado por estructuras muy complejas y de apariencia un tanto extravagante.
El Mojoceratops, un herbívoro del tamaño de un hipopótamo, apareció hace unos 75 millones de años, durante el Cretácico Tardío, 10 millones de años antes que su primo mejor conocido, el Triceratops. La especie, relacionada con otro dinosaurio en Texas, sólo se ha localizado en las provincias canadienses de Alberta y Saskatchewan, y tuvo una corta historia, existiendo tan sólo durante un millón de años aproximadamente.
Si bien todos los ceratópsidos tienen estructuras muy elaboradas en lo alto de sus cráneos, el Mojoceratops es el más ostentoso. La estructura de la parte superior del cráneo del Mojoceratops es también la que más forma de corazón tiene de todas las pertenecientes a las especies relacionadas.
Scitech News |
|
LA TREMENDA FUERZA DE LAS PATAS DELANTERAS DE LOS TIGRES DIENTES DE SABLE |
|
|
|
|
Viernes, 06 de Agosto de 2010 07:51 |
|
Comúnmente llamado "tigre dientes de sable", el extinto Smilodon fatalis vagaba por América del Norte y del Sur hace 10.000 años, cazando a grandes mamíferos, como bisontes, camellos, mastodontes y mamuts.

El tamaño y la forma de los colmillos lo hacían más vulnerable a las fracturas, en comparación con las características de los colmillos de los felinos actuales.
Las pistas obtenidas de huesos y dientes sugieren que la bestia se valía de sus extremidades delanteras, además de por supuesto sus colmillos, para atrapar y matar a sus presas.
Los felinos de nuestros días tienen colmillos redondeados en sección transversal, de modo que puedan soportar las fuerzas en todas direcciones. No importa hacia dónde la presa tire en su lucha por escapar, es poco probable que los colmillos se rompan.
Por el contrario, los largos colmillos de los tigres dientes de sable eran ovales en sección transversal, lo que los hacía más propensos a romperse que los de sus primos de dientes cónicos. Muchos científicos han deducido, por tanto, que los tigres dientes de sable debían matar a sus presas de manera diferente a como lo hacen otros felinos.
Y esa manera distinta de matar ha sido por fin perfilada en el nuevo estudio. La conclusión de los investigadores es que los tigres dientes de sable utilizaban sus musculosas extremidades delanteras para inmovilizar a la presa y proteger así a sus colmillos de una fractura provocada por un movimiento brusco de la víctima.
La investigación ha sido realizada por el equipo de Julie Meachen-Samuels, una paleontóloga del Centro Nacional de Síntesis Evolutiva en Durham, Carolina del Norte.
Scitech News |
|